La Comunidad Asís

Somos un grupo de mujeres y hombres, seguidores de Jesús. Él nos llamó: “ven y sígueme”, y por eso estamos hoy aquí. Descubrimos la vocación a la que hemos sido llamados como una gracia y no como un empeño de voluntarismo. Vivimos abriendo puertas y liberando, proclamando que Jesucristo es la luz del mundo y el pan de vida. Él, y solo Él, es el que mueve a la comunidad; nosotros, vasijas de barro, ya lo habríamos estropeado todo. Nos basamos en el cuidado por el hermano, la fraternidad-minoridad, la oración, el servicio a los jóvenes y los pobres, el acompañamiento personal y el discernimiento, siempre desde, en y para la Iglesia, siguiendo las huellas del testimonio de san Francisco de Asís, que madura su propia conversión dentro de una experiencia y piedad laicas.???????????????????

 

En nuestra comunidad hay distintas formas de pertenencia. No nos une un estado de vida, casados o célibes, sino la fraternidad, el ser hijos ante Dios y hermanos en Jesucristo. San Francisco, nos enseña cada día a vivir desde el ser hermano en radicalidad. No existe un fundador ni una persona que discierna a la luz de un carisma

personal, sino más bien el interés de todos los hermanos, por descubrir lo que el Espíritu nos da.

 

El Espíritu nos empuja cada vez más a abrirnos a los pobres,

a orar desde el servicio y a no tener otro proyecto más que

el Reino. Esta es la gran tarea del Espíritu en la comunidad.

(Libro de la Promesa, 107).

 

Para eso estamos llamados y para eso vivimos, porque Él nos

liberó también a nosotros y un día fijó su mirada en cada uno de

los hermanos; nosotros, ahora, viviendo como Él, pobres y humildes,

queremos ungir los pies de todos como un día en Betania y, como

ese día poder decir “la casa se llenó con la fragancia del perfume”

(Jn 12, 3b), para que en nosotros se gloríe solo nuestro Señor.

 

Un hermano Asís vive…

LIBERTAD

El mensaje de Jesús llama a la libertad -«luz»-, frente

a la esclavitud -«oscuridad»-. Así que las posibles dudas en

torno a “mi capacidad para elegir” o “perder la libertad”

no caben, Dios va a ser perfectamente respetuoso con tu

voluntad, no va a violentar a tu persona; pero eso no quita

para que te haga ver la situación en la que estás inmerso/a

y que debes romper para ser persona. Su única “arma” es

el amor y tan solo con el amor pretende convencerte de la

verdad, para que seas cada vez más libre. No hay temor en

la relación con Jesús. No hay temor en el amor.

 

POBREZA

Nadie vende lo que tiene, y lo que es, si no es por algo

mayor. La pobreza no supone dejar todos los bienes y

empezar mañana a ser pobre, implica un cambio profundo

de nuestros corazones para dejarlo todo “por amor”

a Aquel que nos ha amado primero (“ven y sígueme”). La

pobreza es poner en el centro de mi vida a Cristo, porque

Cristo me ha puesto en el centro de su Vida. La pobreza

implica renunciar al señor dinero, al que muchos sirven y

entregan su vida, en el que ponen su corazón. La pobreza

no implica una renuncia estéril, una inmolación vacía,

sino un sacrificio amoroso; del mismo modo que el esposo

(Cristo) se entrega a su esposa (Iglesia) hasta dar la vida,

así es el sacrificio del hombre que lo deja todo por Cristo.

 

PAZ

No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a

comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos?

Que por todas esas cosas se afanan lo gentiles; pues

ya sabe vuestro padre celestial que tenéis necesidad de

todo eso. Buscad primero su reino y su justicia, y todas

esas cosas se os darán por añadidura.

La paz de Cristo no es fácil, implica cruces, dificultades,

sufrimientos y sacrificios, pero tal como hemos

dicho, el amor de Dios lo puede todo (CARIDAD), Él es

nuestra fortaleza, nuestra victoria, nuestro premio.

 

HUMILDAD

La humildad y las humillaciones no nos hacen menos,

no perdemos con ellas: cualquier derrota en la batalla

del mundo no nos derrumba, las correcciones fraternas

no nos degradan, el fracaso y los errores no nos entristecen;

todo ello ayuda a ponernos en actitud orante y

de adoración, postrarnos a los pies desnudos y el cuerpo

abatido de Cristo.

 

ALEGRÍA

El hermano Asís se siente alegre de dejarlo todo, de

ser poca cosa, de servir a los hermanos, de buscar la

gloria de Dios en todo lo que hace. Vive el desapego de

las cosas y no le supone grandes sacrificios vivir conforme

a la voluntad de Dios.

 

El hermano Asís habla de amor, de vida, de sentido, de resurrección.

Comentarios en: "La Comunidad Asís" (1)

  1. ana carrasco dijo:

    Y así caminamos, poco a poco…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas